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sábado, 12 de julio de 2008

Novela policial Rosaura (resumen)



Marco Denevi

Rumbo a la tienda donde trabajaba como vendedor, un joven pasaba todos los días por delante de una casa en cuyo balcón una mujer bellísima leía un libro. La mujer jamás le dedicó una mirada. Cierta vez el joven oyó en la tienda a dos clientes que hablaban de aquella mujer. Decían que vivía sola, que era muy rica y que guardaba grandes sumas de dinero en su casa, aparte de las joyas y de la platería. Una noche el joven, armado de ganzúa y de una linterna sorda, se introdujo sigilosamente en la casa de la mujer. La mujer despertó, empezó a gritar y el joven se vio en la penosa necesidad de matarla. Huyó si haber podido robar ni un alfiler, pero con el consuelo de que la policía no descubriría al autor del crimen. A la mañana siguiente, al entrar en la tienda, la policía lo detuvo. Azorado por la increíble sagacidad policial, confesó todo. Después se enteraría de que la mujer llevaba un diario íntimo en el que había escirto que el joven vendedor de la tienda de la esquina, buen mozo y de ojos verdes, era su amante y que esa noche la visitaría.

Micaela Szejman
2ºJ

lunes, 23 de junio de 2008

Marco Denevi


Marco Denevi nació en Buenos Aires en 1922. Su primera y siempre recordada novela, Rosaura a las diez, obtuvo el Premio Kraft en 1955, iniciándolo en el camino de la literatura. Posteriormente recibió el Primer Premio de la revista Life en castellano en 1960 por la nouvelle Ceremonia secreta, y el Premio Argentores en 1962 por El cuarto de la noche. A partir de allí, conquistó un justo prestigio internacional basado en una obra profunda y deslumbrante. También quiso ser dramaturgo. Los Expedientes, obra estrenada en el teatro Cervantes, recibió el Premio Nacional de Teatro. Siguieron después otras obras -El emperador de la China, Cuando el perro del ángel no ladra-, pero Denevi dijo haberse dado cuenta de que no tenía otras condiciones para el teatro que las propias del espectador de obras ajenas, y no volvió a insistir. Desde 1980 practicó el periodismo político, actividad que, según él, le ha proprocionado las mayores felicidades en su oficio de escritor. Murió en la Ciudad de Buenos Aires el 12 de diciembre de 1998.